Una plataforma regulada, a diferencia de una no regulada, dispone de una licencia autorizada por el supervisor de su país para operar y, aunque se encuentre en el extranjero (normalmente Chipre o Malta), cuenta con autorización de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para operar en España, por lo que cabe iniciar la reclamación con una alta probabilidad de obtener un resultado satisfactorio.
Por el contrario, una plataforma no regulada es el comúnmente llamado “chiringuito financiero” sin autorización ni licencia para operar. Si su plataforma gestiona directamente sus operaciones, los ingresos se realizan a través de plataformas de conversión de criptodivisas o le solicitan algún tipo de ingreso para retirar sus beneficios, es probable que se trate de una estafa.
En este caso, le recomendamos que se ponga en contacto con la policía. En cualquier caso, si tuviera dudas sobre la regularización de su plataforma, puede ponerse en contacto con nosotros.
Las plataformas deben evaluar si el futuro inversor posee los conocimientos necesarios sobre el tipo de producto en el que va a operar y si es consciente de los riesgos que conlleva. Para ello, deben realizarle un cuestionario o test donde le pregunten acerca de su nivel de estudios y experiencia profesional financiera, así como por sus niveles de ingresos en otras cuestiones.
Si no le practicaron este test antes de comenzar a operar o le proporcionaron las respuestas, es posible que en su caso quepa iniciar una reclamación.
Las plataformas no pueden recomendarle cómo, dónde y cuánto invertir, salvo en casos muy excepcionales que habría que estudiar.
Si disponía de un gestor que, abiertamente, bien fuera por correo o bien por llamadas telefónicas, le animaba a invertir en determinados productos y le dirigía la dirección de las operaciones, es más que probable que en su caso quepa reclamar a la plataforma por sus malas prácticas.
Estas plataformas no tienen permitido conceder dinero para incentivar que los inversores realicen más ingresos. Por eso, si a cambio de que usted ingresara de sus fondos, su plataforma le ingresó una cantidad en su cuenta, también cabría la posibilidad de iniciar una reclamación frente a ellos.
Suele suceder que, en ocasiones, los gestores animan a los pequeños inversores a crearse cuentas de cliente profesional para poder aumentar el tipo de apalancamiento y generar así más beneficios (o más pérdidas), en menos tiempo. Sin embargo, para ser considerado cliente profesional deben cumplirse, al menos, dos de los siguientes requisitos:
Si en su caso, no se dan dos de estos requisitos y aún así le abrieron una cuenta de cliente profesional, aplicando por tanto un apalancamiento superior al que le deberían haber aplicado como cliente minorista, cabe iniciar una reclamación.
Desde nuestra experiencia, estimamos que es posible recuperar en torno al 50% y el 70% del capital perdido, siempre dependiendo del caso y las circunstancias.
Tratamos cada caso de manera individual y exhaustiva para conseguir el máximo porcentaje de recuperación posible, pero la cuantía que efectivamente se puede recuperar depende de factores como el tiempo que se lleva operando en la plataforma y el número de infracciones que ha cometido la plataforma.
Cada caso es especial y tiene sus particularidades, por lo que el tiempo que llevará finalizar una reclamación dependerá de diversos factores, principalmente depende de la complejidad del caso concreto y de la gestión interna de la propia plataforma.
Nuestra amplia experiencia nos ha permitido disminuir considerablemente los tiempos y estimamos que el periodo estimado de recuperación es de seis meses desde que se presenta la reclamación.